Hoy vas a visitar otras tres atracciones de la región. Empiezas con una ascensión de la empinada colina coronada por una fortaleza muy estratégica, cuya reputación inspiró varias generaciones de escritores. El acceso a la fortaleza se hace por un largo puente levadizo, situado a unos diez metros de altura. Luego te diriges hacia el populoso monasterio de Agapia, donde las monjas comparten su tiempo entre tejer alfombras y rezar en la iglesia antigua, decorada por el más destacado pintor rumano. En su juventud, decidió romper con la tradición orodoxa de usar el estilo bizantino para los frescos interiores. Antes de llegar a Piatra Neamt para pasar la tarde, parada en otro centro de espiritualidad ortodoxa, Varatec.